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‘Al instante, dejando las redes, le siguieron’

¿Y cuándo hemos hecho eso nosotros? Los primeros discípulos eran gente normal. Demasiado normal. Tal vez su cultura no era tan buena como la tuya. No eran muy sabios o entendidos. Eran cobardes. Lo negaron, se durmieron cuando tenían que estar despiertos, hacían preguntas francamente idiotas y parecían no entender todo lo que vivían con su maestro. Pero tenían una cualidad: al instante, dejando las redes, lo siguieron. ¿Cuántos podemos presumir ésto?

Debería ser suficiente para nosotros entender que ese Jesús del que hablan las escrituras no buscaba cualidades específicas en sus apóstoles. No escogió a los que más rezaban, ni a los que mejor entendieran su mensaje. Tampoco a los brillantes o sabios de la época. Se dedicó a transformar el corazón de 12 personas que no hicieron nada más que seguirlo.

Que grave es el día de hoy seguir ese llamado de amor. Dar la otra mejilla cuando te golpean una, parece una estúpidez en nuestro tiempo. ¿Perdonar al que no merece tu perdón? ¿No hablar mal de mi prójimo? ¿No criticarlo? ¿Respetar a la mujer y tratarla como hija de un Dios? ¿Hablarle de tú al Padre y mantener una relación con Él? Son cosas que no cuadran en mi mundo. En un mundo donde tengo muchas redes y vivo el día a día para meterlas en el agua. No las voy a dejar nunca, pero eso sí, me siento cristiano sólo por que voy a misa…¡Hipócrita! me diría cierto carpintero que ántes que nada sólamente pidió una cosa: Vengan conmigo.

Que fácil sería que entendiéramos que dejar todo no es un sacrificio para agradarlo, sino una solución para tus malestares. Dejar tu red no es para que sientas orgullo, sino para que te liberes de tu mundo. ¡Sé libre! es lo que te están intentando decir, pero te da miedo quitarte esa red y quitarte esa cadena. Los apóstoles fueron escogidos por que ‘al instante, dejando las redes, le siguieron’. Ojalá nuestra disposición fuera también, al instante.

Un abrazo.Image

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